segunda-feira, janeiro 02, 2012

¿SIGLO XXI?

Se ha revelado que este año (2011) se confiscaron en el mundo 23 toneladas de colmillos de elefante, una cantidad que equivale, al menos, a 2.500 elefantes muertos.

El comercio ilegal de marfil con la enorme demanda que existe en Asia, donde se cree que el marfil tiene propiedades medicinales, terminan en China o Tailandia.

La caza furtiva es una consecuencia indirecta de las inversiones que China está dirigiendo en África, en países como República Democrática de Congo, Zimbabwe, Zambia, norte de Mozambique, Kenia y Tanzania, para asegurarse los minerales y los recursos energéticos para atender sus demandas de combustible y crecimiento económico.

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